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Philippe Seux & Jacques Couleur_Le Levain

Philippe Seux, cofundador de El Arca

“La primera vez que vi a Jean Vanier fue en una institución de la que no teníamos el derecho de salir. Lo vi en la capilla, después sirvió la sopa. En un principio me impresionó; tenía la impresión de que la mesa era muy pequeña por lo alto que es”. (Philippe Seux conoce a Jean Vanier)

Philippe Seux nació en Casablanca, Marruecos, en 1941. Cuando tenía dos años, contrae una encefalitis que le deja secuelas mentales que no le permiten cursar una escolaridad normal. A la edad de 20 años, su mamá, estando enferma, regresa con él a Francia para tratar su enfermedad. Dos años después, es hospitalizada; fallece, sin que a él lo notifiquen.

Así que, Philippe es internado en una institución de la región parisina que acoge a personas con deficiencia intelectual; pero se siente muy infeliz. Conoce a Jean Vanier al año siguiente, en 1964:

“Cuando llegué a El Arca, no había luz, nada. Nos iluminábamos con velas; ¡era divertido! No había baños ni regaderas. Estallé como una bomba; hice “uff”, estaba muy feliz. Antes, para mí ya no era vida: todo el día en un cuarto, sentado. No podíamos hacer nada, no salíamos, nos aburríamos, sin ocupación, nada. Hasta lloré. No me sentía bien para nada. Poco a poco todo mejoró en El Arca”.

Invitado por Jean Vanier, Philippe se instala en El Arca el 4 de agosto de 1964 junto con Raphaël Simi. Después de algunas semanas empieza a trabajar en el taller de Trosly-Breuil. A lo largo de 11 años, El Arca crece y se abren varias comunidades similares. El equipo de asistentes le propone a Philippe cambiar de casa y vivir en el hogar Isba en Compiègne, comunidad que abre sus puertas en 1975. Durante diez años, continúa yendo al taller de Trosly, aprovechando de las ventajas de la ciudad.

A partir de 1987, Philippe se une al taller Au Moulin de Compiègne. Hoy en día, su salud decae y depende cada vez más de los demás, pero, a pesar de todo, sigue mostrando mucha ternura y ¡sentido del humor!