» Recursos » Cartas de Jean Vanier
Regreso | Imprimir | Descargar
En octubre pasado, durante un retiro que daba en Lituania para los grupos de Fe y Luz y para los que desean integrarse al Arca, una mamá dio un testimonio muy conmovedor.
Cuando su hija nació, con discapacidad, creyó que era una maldición. Hubo momentos en que deseó ya no vivir más cuando las observaban a ella y a su hija con curiosidad y a veces con repulsión en el transporte público. Pero un día, entró en una iglesia donde vio a un grupo de personas felices, algunas de ellas discapacitadas, que se reían y bailaban. Era una de las comunidades de Fe y Luz. Poco después decidió unirse a Fe y Luz y lo que en algún momento le pareció una maldición, se convirtió en una bendición.