Abrirse a la diversidad
A partir de la creación del primer hogar bautizado “El Arca”, en Trosly-Breuil, muchas comunidades se fundaron en todo el mundo, antes de ser reunidas en la “Federación Internacional de las Comunidades El Arca” que cuenta con 131 comunidades, repartidas en más de 30 países. Fundar una comunidad en una nueva atmósfera cultural, política, social y económica, no es tarea fácil. Se necesita de un gran esfuerzo para entender la identidad y misión de la organización; y más aún, contar con un profundo conocimiento del contexto propio de cada nueva comunidad. Con la finalidad de nó sólo importar el concepto de El Arca a un nuevo lugar, es importante que los valores centrales de El Arca puedan vivirse de manera adaptada a las costumbres y exigencias locales.
A nivel de El Arca Internacional y a otros niveles de la Federación, la apertura a la diversidad requiere de gran flexibilidad y creatividad puesto que las prácticas, actitudes y conceptos deben definirse y evaluarse constantemente. La importancia que se da a las diferencias culturales y religiosas es un tema recurrente en la comunicación de El Arca Internacional (sobre todo en Les Lettres de L’Arche). Las decisiones y las directrices, así como los eventos y reuniones que se organizan para los miembros permanentes están empapadas de tal reflexión.
